
TERMINANTEMENTE ENFERMOS
Terminantemente enfermos.
Fernando Galeana Padilla.
Sometimos a las tinieblas la voluntad, nadie perdió más que el orgullo, los sueños, las pasiones, la palabra.
Entreverar las valentías con señales de perversión y pasar el rato forjó el destierro, no ofende lo que en realidad se tomó con determinación.
Se reveló muy pronto el universo y su colapso, las estrellas perdieron su brillo, después de tanto circular la misma órbita.
Ningún juez se presentó a tomar el juramento y dar la esperada sentencia, mientras suena el piano, también el choque de bebidas.
Son las últimas copas, disfrutarlas sin pensar en los desenlaces fatales, nadie va asaltarnos, nadie tampoco va a salvarnos.
El cebo que le ponen al pez gordo es tan bueno que cae con el peso de la ambición, he aquí nosotros terminantemente enfermos no hablamos de arrepentimiento.
Domingo 28 de marzo de 2021.
