• Poema

    HASTA QUE SE ME ANTOJÓ SU FRUTO.

    HASTA QUE SE ME ANTOJÓ SU FRUTO. Por Fernando Galeana Padilla. No había pensado en el almendro hasta que se me antojó su fruto, recordando mi niñez, los atrevidos momentos en que me trepaba para alcanzar las almendras más altas y mancharme todo, comiendo al por mayor, con una falta de culpa, con la sonrisa tan natural que, se convirtió en la vida; quizás extrañamente, como llamada de atención, me arrojó un almendrazo el divagado pensamiento. Octubre 25 de 2018  

  • Poema,  POETAS DE GUERRERO

    NOSTALGIAS IMPERECEDERAS

    NOSTALGIAS IMPERECEDERAS Por Fernando Galeana Padilla. Sabido que nos toca una experiencia diferente compartimos momentos gratos, una elemental oportunidad de aprender con los otros y mostrarte en las capacidades que se creen conquistadas. Deviene una charla deslizándose con tiento, las anécdotas se acentúan, nos acomodan y una que otra nos incomoda, vamos manteniendo la temperatura con sólidas sonrisas que acumulan nostalgias imperecederas, corren voces de todos los colores, se va llenando un cuadro abigarrado como la comunidad creativa; las miradas van turnándose junto a los oídos atentos, se posan en nuestras manos unas arrugas familiares y una copa de celebración conjunta, sobresalen los temas comunes, tantos que nos van cansando,…

  • DESTACADO,  Poema,  Puerto de Poetas

    SENSACIONES DE UN ENCIERRO

    POR FERNANDO GALEANA PADILLA Entonces comenzó la música salieron con alas notas de claridad básica, volaban entre los rostros de mi infancia y la alegría que se desbordaba entre las copas. Perfecciones de una imaginación sin precedentes convertía una rosa en el beso deseado tanto tiempo, un rayo enloqueció mi mente, las oscuras sensaciones de un encierro arraigaban las libertades pasadas. Temía no ser el mismo, una línea que recorre incesante, apedrea, oprime los botones, sus códigos, te distrae creando las tormentas, desayunan lo mismo, pero era la música lo que realmente valía. Giraban los soles que llamamos luceros, giraba el amor que se quedó varado, todo enrojeció, se nubló…